

Mis
entrañas arden de pasión
la sangre hierve por mis venas
tengo adormecidas las neuronas
muy alborotadas las hormonas.
La
ansiedad me agobia sin clemencia,
lo quiero junto a mí y está distante.
Sueño que estoy entre sus brazos,
aplaco así la sed de mis anhelos.
Acaricio
mi piel muy suavemente
e imagino sus manos que me tocan
sus labios que me besan impetuosos
gozando a plenitud en soledad.
Es otra noche más que lo deseo,
lo busco apasionada y no lo encuentro.
Calmaré esta inquietud que atormenta
haciendo a solas el amor, como siempre.